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Toda la verdad sobre Juan Fernández  
(english version below)

Mis andanzas por el mundo de la redacción comenzaron allá por el siglo XIV en Zaragoza donde ejercí de escritor y mecenas en la corte de Pedro IV de Aragón, allí era conocido como Juan Fernández de Heredia. 

A finales del SXV me sumergí en la lírica cancioneril, llegando a compilar la Guirnalda esmaltada de galanes y elocuentes decires de diversos autores, más conocido como el Cancionero de Juan Fernández.

Pero no fue hasta casi un siglo después, hacia 1574 durante mi época como marino, que pasaría a formar parte de la historia universal al descubrir la isla de Robinson Crusoe o archipiélago Juan Fernández. Durante esa época sólo escribí hojas de ruta y cuadernos de bitácora. 

He de decir que gracias al conocimiento adquirido embarcado a bordo de aquellas intrépidas empresas pude, siglos más tarde, fundar la mía propia.

Una vez entrado el SXVI, escribí otra de mis obras cumbre; El Manuscrito de Juan Fernández o Tratado de Numismas, que está considerada como la primera obra -conocida- de numismática. Ah, el vil metal…

Durante el SXVII cambié la tinta por la pintura y, atrapado por la explosión del barroco, me especialicé en plasmar naturalezas muertas. Tanto fue así que a día de hoy mi obra se expone en el Museo del Prado.

Ya en el SXVIII fui retratado por mi amigo Goya en reconocimiento a la ironía y buen humor con la que describí la sociedad de la época en mi libro Crotalópolis.

Ya en el siglo pasado, en 1977, dejé la pluma en el tintero para empezar mi exitosa carrera como ciclista profesional. Y de paso, aproveché para volver a nacer, esta vez en la ciudad de León.

Durante los años siguientes conquisté mundos tan diversos como los del rugby, el póquer, la fotografía o incluso, junto a Almodóvar, el cine.
Pero en 2003, decidí retomar la escritura profesional, esta vez al servicio de la publicidad. Y así es como he encontrado el trabajo para el que, sin yo saberlo, me he estado preparando durante los últimos siete siglos.

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The whole truth about Juan Fernández 

My adventures in the world of writing began back in the XIV century in Zaragoza where I was a writer and patron at the court of Pedro IV of Aragon, there I was known as  Juan Fernández de Heredia.

Towards the end of the XV century I immersed myself in song lyrics, compiling the Guirnalda resplendent with heartthrobs and the eloquent sayings of various authors, more commonly known as the Cancionero de Juan Fernández.

But it was not until almost a century later, around 1574 during my time as a sailor, that I  with the discovery of Robinson Crusoe Island or the Juan Fernández Archipelago. During that time I produced only maps and ships logs. 

I have to say that it is thanks to knowledge gained aboard those intrepid companies that allowed me, centuries later, to found my own.

In the XVI century, I wrote, what many consider, one of my most important works; The Manuscript of Juan Fernández or the Numismatic Treaty, which is considered the first known numismatic work. Ah, the base metal…

During the XVII century I swapped pen for brush and was trapped by the Baroque explosion, I specialized in still lifes. So much so that today my work is exhibited in the Prado Museum.

In the XVIII century my portrait was painted by my good friend Goya in recognition of the irony and good humor with which I described the society of the time in my book Crotalópolis.

In the last century, in 1977, I put the pen back into the inkwell and began my successful career as a professional cyclist taking advantage of the chance to be born again, this time in the city of León.

 During the following years I conquered worlds as diverse as rugbypokerphotography and even, together with Almodóvar, cinema

But in 2003 I decided to return to professional writing, this time in the service of advertising. And that's how I found the work for which, unbeknownst to me, I've been preparing for the past seven centuries
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